Retour à la RALM Revue d'Art et de Littérature, Musique - Espaces d'auteurs [Contact e-mail]
ESPACES D'AUTEURS
Ces auteurs ont bien
voulu animer des
espaces plus proches de
leurs préoccupations
que le sommaire de la
RAL,M toujours un peu
généraliste.
Le vendo mi chocho
Navigation
[E-mail]
 Article publié le 16 octobre 2016.

oOo

 He vuelto alegre y contento de Madrid, después de haber pasado este fin de semana en actividades culturales : la presentación de un libro en el CAUM, Club de Amigos de la Unesco, recordatorio de Memoria Histórica y Víctimas del franquismo sacro facha. Después, me fui a visitar la Librería y editorial Libertaria "La Malatesta".
 En la noche, con un amigo que allí recordé, nos fuimos a recorrer La Gran Vía, tan soñada y querida, y, en especial sus calles de La Montera, de Fuencarral, y las calles adyacentes a la zona de la Bastilla.

- ¿Recuerdas, amigo, que, en un bar de copas de la zona de la Bastilla, amenizados con una música, cogimos ladilla, en canción petitoria con dos putas que nos dijeron la una ser de Aragón, la otra de Castilla ?, le dije.

- Pues sí, me respondió. Mira que eran pellejos. Aunque, a decir verdad, sus coños se movían en un vaivén entre lo profano y lo sagrado, que hacían un perfecto ensamblaje entre el culo precristiano y el pellejo del toro.
 Hace un silencio, y sigue :

- Me acuerdo de aquella coplilla que nos cantaban mientras tomábamos nuestros cubalibres ; esta :

"Las putas vienen a follar
A san Francisco el Grande
Detrás del río de Manzanares ;
Llevan jabón y esponja para limpiar
De los espermas sus cristales."

-Sí que es buena, le respondí. Estas putas son de rondeña y de espadilla.

- Pero nos pegaron las ladillas, macho, comento el amigo.

- ¿Y ese beso que le diste a una chamberilera, le recordé, en la Gran Vía a la altura de la Telefónica, delante de unos perros que se trajinaban ?

- Estuvo bueno, sí. Nos dábamos besos graneados al ritmo del baile de los perros, hasta el punto culminante de su apogeo.

- Y ¿qué de nuestra visita al bar de gais y lesbianas en la calle Fuencarral ? Como dijo Mateo Alemán por boca de Guzmán de Alfarache "los gustos entran y salen por la boca". Era precioso ver a jóvenes del mismo sexo besarse y comerse la lengua. Ver a mayores y jóvenes, y viceversa, quererse chisperos, castizos y llanos. Allá, en aquel rincón, ¡qué gozada¡ ¿recuerdas ?, las veíamos a ellas " torrás, enredás, meloneras". Lo único que me falta en mi vida sexual es comerme un chocho lésbico entrelazado con fandangos y jotas.

- Yo no, ¡qué asco¡ Nunca, en mi vida, he bajado al pilón ; y no creo que baje. Aunque sé que en toda España entera, y en sus conventos de monjas, principalmente, ha sido estribillo corriente después de comer garbanzos.
 El tiempo corría al paso de nuestros andares.
 Al amanecer, teníamos que ir al intercambiador de la Avenida de América y coger nuestro autobús de vuelta a casa ; no sin antes, pasar por la calle de la Montera, reflejo de un Madrid de citas y puterío, tanto o más que la plaza de Callao o la Puerta del Sol.
 Esta es una calle de pandero y cuerda, representativa de la expresión más rotunda de los sentires hispánicos del Culo. Aquí, se me acercó una preciosa joven, un modelo de chica, de fácil ubicación y con un único espíritu selectivo en su deseo, digno de quedar en la mente, pues nunca se me había dirigido a mí ninguna joven o mujer de esta manera. Siempre me habían dicho, que yo recuerde, las trabajadoras del sexo : "Hay gallina para el pollo" ; "Puedes montar la burra" ; "¿Quieres llevar tu pájaro a la casita del cuco ?" ; ¿Acaso no deseas meter tu aguijón en el culo de la reina ?"
 Esta chica, como digo, era una belleza de mujer. Nada más verla, ya era mi tótem de la vegetación para ponerla abajo o encima ; y, suavemente, penetrarle, porque sus ojos despertaban el sentimiento de serenidad y buen comportamiento de pene.
 Esta belleza de chica hacía pausa entre las palabras como mujer divina vuelta a lo humano. De esta manera me habló con mucha dulzura, quedando mi amigo boquiabierto y cejijunto :

- Caballero, le vendo mi Chocho.

- ¿Y para qué le quiero vendado, alma amiga, alma de cántaro ?, le respondí.
 Ella sonrió, mi amigo sonrió, y yo con ellos.

- Bueno, ella dijo suplicante, si quiere usted no me le compre, pero goce conmigo ; tan sólo son 20 euritos.

Retour à la RALM Revue d'Art et de Littérature, Musique - Espaces d'auteurs [Contact e-mail]
2004/2019 Revue d'art et de littérature, musique

publiée par Patrick Cintas - 12, rue du docteur Sérié - 09270 Mazères - France

Copyrights: - Le site: © Patrick CINTAS (webmaster). - Textes, images, musiques: © Les auteurs


- Dépôt légal: ISSN 2274-0457 -